Batir los huevos con el azúcar y trabajarlo (amasarlo
con las manos) bien; a continuación se le echa el aceite
de oliva virgen extra (2 cucharadas por cada huevo), el anís,
el zumo de limón y se mezcla. Cuando estos ingredientes
están bien mezclados se echan unos puñados de
harina y la levadura y se amasa nuevamente con las manos.
El
siguiente paso consiste en poner la masa sobre la mesa, ir añadiendo
harina y amasando hasta que ya no admita más harina.
(Para vuestra información os diremos que para 4 huevos
casi se utiliza 1 kilo de harina). Y ya, por fín, damos
forma de rosquilla y freímos en abundante aceite de oliva
virgen extra.
Las
rosquillas son ideales para el desayuno. O como aperitivo, acompañado
de un vino dulce de Andalucía.
