Pelamos las patatas o patacas gallegas, las lavamos bien y las cortamos en dados.
En una sartén ponemos abundante aceite de oliva virgen extra y las freímos. Cuando este doradas las patatas las sacamos y las reservamos.
Para hacer la salsa:
Ponemos en una satén aceite de oliva virgen extra y freímos los dientes de ajo picados, cuando se empiecen a poner dorados quitamos la sartén del fuego y dejamos que se enfríe un poco, añadimos la pimienta blanca y el pimentón picante (si no te gusta el picante puedes sustituirlo por dulce). Lo sofreímos todo un poco y acto seguido lo pasamos por la batidora y regamos las patatas fritas con esa salsa y a comer.
Podemos acompañar la degustación de estas patatas bravas con una copa de vino blanco de la Denominación de Origen Vinos de Madrid.
