El día anterior se corta el pan (algo duro) en rebanadas
y después en cuadraditos. En algunas panaderías
se vende ya cortado para hacer las migas. En un recipiente ponemos
agua y le echamos un poco de sal y pimentón y salpicamos
el pan, con cuidado de no mojarlo demasiado. Tapamos con un
paño y dejamos reposar hasta el día siguiente.
Cortamos
la panceta y, según nuestro gusto, le quitamos la corteza
o no, seguimos cortando en rodajas más o menos finas
el chorizo o la chistorra y las salchichas; los pimientos los
cortamos en tiras (quitándole las semillas) y los ajos
los estrujamos un poco dándoles un golge encima.
En
una cazuela grande de barro -sirve también una sartén
amplia- echamos aceite de oliva -recomendamos las Denominaciones
de Origen de Gata-Hurdes o Aceite Monterrubio y
freimos los pimientos; los sacamos bien escurridos de aceite
y los reservamos en un plato. A continuación y por este
orden vamos friendo y sacando para el plato los siguientes ingredientes:
la panceta, la chistorra o el chorizo y la salchicha, que suele
soltar mucha agua. Por último añadimos a la sartén
los ajos y los freímos, sin quemarlos. Iremos echando
sal a cada producto, con cuidado de no salarlos.
Ya
tenemos todo frito y en la cazuela nos quedará abundante
grasa, la que han ido soltando los diversos ingredientes, retiramos,
dejaremos una poca.
A
continuación echamos las migas a la cazuela y le damos
vueltas para que el pan se impregne de la grasa, si vemos que
quedan secas le vamos añadiendo de la que hemos reservado.
Hay que tener cuidado y no dejar las migas muy pringadas de
grasa. Seguidamente le añadimos todos los ingredientes
que tenemos en el plato. Algunas personas prefieren no mezclarlos
y llevan las migas a la cazuela y los ingredientes fritos en
otra fuente aparte. Así cada uno puede comerlas juntas
o por separado.
Una
sugerencia: los huevos fritos con migas es un plato riquísimo
aunque un poco fuerte... pero una tentación para las
personas que disfrutan comiendo. El vino tinto con Denominación
de Origen es fundamental para acompañar este plato. Recomendamos
el de Ribera del Guadiana o el de Bierzo de la variedad
mencía.
