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ZAFRA, municipio y ayuntamiento

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Zafra, Palacio-Alcázar de los Duques de Feria. Palacio-Alcázar de los Duques de Feria.- Las partes más antiguas datan del año 1437. Es una construcción defensivo-palaciega, de estilo gótico con rasgos mudéjares. Las obras duraron seis años según se puede leer en una inscripción en la torre del homenaje. En la fachada podemos ver el escudo de los Señores de Feria  con las cincohojas de higuera de la familia Figueroa y el blasón a cuatro cuarteles de la familia de los Manuel. Estos dos apellidos se juntaron y a lo largo de los siglos pasaron de Señores a Condes y finalmente a Duques de Feria.


Fue remodelado a finales del s. XVI y principios del XVII, dándole un aspecto más cómodo de palacio. El Duque de Feria, acometió la reforma renacentista de su castillo. El patio esta construido y diseñado por Francisco Montiel, cantero y maestro tracista santanderino afincado en Zafra.


De su interior destacan los artesonados y los techos de los amplios salones, realizados con maderas nobles, de los que destacan el techo de la Sala Dorada y el de la Cúpula de la capilla. Este último está realizado con madera tallada dorada y es del siglo XV,  de estilo gótico-mudéjar, con ricos arabescos y extraordinario labrado de la madera.


En el s. XVII, y junto a otros edificios, se unió al Convento de Santa Marina. Durante las guerras con Portugal y la Civil Española de 1936 se convirtió en cuartel. De ahí que  esta galería de edificaciones de fachada renacentista sea conocida popularmente como “el cuartel de la Bomba”.


La puerta que antiguamente cerraba el recinto de armas se le conoce como Puerta del Acebuche.


En la actualidad es el Parador de Turismo de Zafra. Una cuidada restauración ha conseguido rescatar de la ruina esta gran joya que es el Palacio-Alcázar de los Duques de Feria.


Zafra, Monasterio de Santa María del Valle o Convento de Santa Cruz. Monasterio de Santa María del Valle
, conocido popularmente como Convento de Santa Clara.- Hacía 30 años que don Gomes, Señor de Feria, era el propietario de Zafra. Estaba al final de su vida y necesitaba un convento donde, entre otras cosas, meter a dos de sus hijas –Isabel y Teresa- para que pudieran ejercer la vocación religiosa. Pidió permiso al Papa Martín V para levantar un convento. Don Gomes murió al año siguiente y el convento se empezó a construir al año de su fallecimiento, bajo la presidencia de su hijo mayor. Los primeros Señores de Feria fueron enterrados en medio del coro del convento, tradición que se siguió durante siglos. Se puede decir que el Convento de Santa Clara es el panteón de la familia Suárez Figueroa.


Interesante es el templo de este Monasterio. Y excepcional es la imagen de alabastro de la Virgen del Valle (siglo XIII) que se encuentra en la hornacina central del retablo del templo, en la capilla mayor. Este retablo mayor fue contratado en el año 1670 al ensamblador Alonso Rodríguez Lucas.


Los altares  del templo fueron montados y dorados en el año 1775 por los artistas José Reniz Osorio y Felipe Durán Zapata. Están realizados en madera dorada y tallada. En un costado del templo se encuentra una puerta con un bonito estofado en oro que cierra un depósito repleto de reliquias e imágenes, conservadas con cariño por las monjas clarisas. Dentro se puede admirar un interesante relicario renacentista, cuyo techo está realizado con valiosos azulejos del siglo XVI.


Zafra, Colegiata de la Candelaria.
En el interior de la clausura –es una pena que no se pueda visitar-  se guardan numerosas obras de arte. En los claustros y corredores quedan  restos de arte mudéjar.  En el coro podemos admirar una valiosa sillería tallada y numerosas imágenes de indudable valor artístico. Casi todo lo que vemos en este Monasterio son donaciones de la Casa Ducal, como ejemplo se puede citar el conjunto de vestiduras litúrgicas de difuntos, conocidas como “el terno de las Águilas”.


En el Museo las obras más notables son: un cáliz de plata cincelado, una cruz procesional, ciriales de plata calada sobre madera de ébano, de estilo renacentista, así como una urna en plata dorada, una colección con las catorce estaciones del Vía Crucis realizadas con trozos de nácar, ornamentos e imágenes.


Colegiata de la Candelaria
.- Sustituye a una vieja iglesia situada en la Plaza Grande. Inició las obras el tercer Conde de Feria en el año 1527 y se terminó a finales del siglo XVI. En su interior destaca un retablo de la Virgen de los Remedios, con lienzos de Francisco de Zurbarán, pintados en el año 1644, un órgano dieciochesco, los retablos de la Virgen del Carmen, de Blas de Escobar. Interesante es la capilla de la Virgen de la Valvanera, financiada por comerciantes cameranos. Pero la mejor obra de la Colegiata es el retablo mayor (1656-1683), de Blas de Escobar, José de Arce y artistas sevillanos barrocos. En la sacristía se conservan numerosos objetos litúrgicos, destacando el Cáliz Rico y una custodia procesional.


La Casa Grande.- Edificio clasicista del año 1601 situado en la calle Sevilla. Fue residencia del rico mercader Hernán López Ramírez. Está inspirado en la arquitectura italiana, destacando la portada, el patio central y la escalera principal.


Durante la Guerra de Secesión Portuguesa fue residencia y cuartel general de Juan José de Austria. En el siglo XVIII fue residencia de la familia Daza Maldonado.


Zafra, Plaza Grande. Plaza Grande
y Plaza Chica.- Son las dos grandes plazas de Zafra. Están unidas por el Arquillo del Pan, en el cual se encuentra la Capilla de la Esperancita.


Zafra, Plaza Chica. La primera es la mayor y más moderna. Es del siglo XVI, en ella se levantaba una arruinada iglesia medieval y un cementerio. Muchos de los soportales son del siglo XV y se construyeron junto al desaparecido cementerio para prolongar el mercado que tenía lugar en la vecina Plaza Chica. Las dos plazas se comunicaban y se comunican por el llamado Arquillo del Pan.


Hoy en día se encuentra prácticamente porticada. Es un punto de encuentro para las personas que viven en Zafra, hay mucha actividad comercial y está llena de bares, comercios, terrazas y frecuentemente se convierte en escenario al aire libre de actuaciones.


Para ir a la Plaza Chica tenemos que pasar por el pasadizo conocido como Arquillo del Pan. Su nombre se debe a que en otros tiempos se instalaba en este lugar el despacho del pan. Además de su belleza en él está el pequeño retablo de Blas de Escobar, donde se venera una pequeña imagen de la Virgen de la Esperancita de Zafra. La talla original es de finales del siglo XIV, de origen flamenco y se conserva  en el Museo del Convento de Santa Clara. En su lugar hay una réplica de finales del siglo XX. La original regresa todos los años a su lugar  después de procesionar por las calles de Zafra.


En una de las columnas de los soportales de este Arquillo del Pan se encuentra la famosa Vara de Zafra. Antiguamente era una medida utilizada por los comerciantes de las dos plazas.

Zafra, Arquillo del Pan.
La Plaza Chica es, como su nombre indica, la más pequeña  y también la más antigua y con más historia. Está porticada casi en su totalidad. En ella se encuentra el edificio del antiguo Ayuntamiento de Zafra que antiguamente fue residencia de segundones de la Casa de Feria.


Antiguamente en estos soportales se realizaban las transacciones comerciales, en la actualidad reinan los bares y tabernas donde se pueden degustar estupendas tapas a buen precio. También sirve de escenario para actuaciones de teatro y música.


Hasta aquí, hemos contado lo imprescindible, pero el viajero tiene que pasear por sus calle y plazas para seguir viendo el arte y la cultura de esta ciudad. Esta ciudad es conocida como “Sevilla, la Chica ” y Sevilla ya se sabe... es muy grande, como Zafra.


Callejeando llegamos a la calle Fuente Grande,  donde está situada la que fue casa de Blas de Escobar y dos importantes edificios mudéjares: el Convento de Santa Catalina de Siena (siglo XVI) y el Hospital de Santiago.


Muy cerca, en la calle Boticas, podemos ver la Casa del Ajimez, una vivienda mudéjar del siglo XV  y que es el Centro de Acogida del Turista. Desde el s. XV albergaba en su interior las boticas de la villa. En el año 1827 deja de ser botica y su dueño Diego Infante la usa para vender licores y aguardientes. A finales del siglo XX se restaura y se le da el actual uso.

Zafra, Puerta de Jerez.
En la calle Jerez quedan restos de la muralla urbana: es la Puerta de Jerez y de un trozo de la calle de Ronda conocida como Callejita del Clavel. En la calle Cestería, se hallan las Bodegas Medina, instaladas en una antigua tenería. Tienen un pequeño museo. Desde aquí, nos acercamos al Convento del Rosario, fundado en 1511. Y enfrente, en los restos de la muralla, la vieja Puerta de Badajoz.


En la Calle Tetuán, veremos la Casa-Palacio del Marqués de Encinares y el Hospital de San Ildefonso.

Adosada a la Colegiata está la Capilla de San José, antigua Sinagoga de los judíos. La Judería se encontraba por los alrededores, aquí podemos ver la diminuta Capilla del Cristo del Pozo y el Hospital de San Miguel, de estilo mudéjar.


El viajero tiene que saber que la Casa de Feria siempre amparó a la comunidad judía, ya que era una importante fuente de tributos.


En la Plaza de Pilar Redondo, además del Ayuntamiento de Zafra, se encuentra la Casa-Palacio del Conde de la Corte (1840) y varias casas modernistas y neoplaterescas. Hoy la Casa-Palacio es un hotel, si bien en su origen fue residencia de Don Agustín de Mendoza y Montero de Espinosa, Conde de la Corte. A mediados del siglo pasado se destinó como centro para el fomento de la tauromaquia. El edifico fue restaurado y sus habitaciones tienen nombre de diferentes ganaderías.


Zafra, abrevadero Pilar del Duque. El Casino de Zafra, la Casa de la Cultura y varias fachadas clasicistas del siglo XVII, entre las que destaca la del Centro Recreativo Segedeno, se pueden ver paseando por la calle Huelva.


Cruzando el Arco de San Antonio, están la Casa de los Mendoza de la Rocha y la Casa-Palacio del Marqués de Solanda, de estilo neomudéjar.


Saliendo por la Puerta de Palacio, fuera de lo que antiguamente estaba amurallado se creó la Zafra moderna. Aquí podemos pasear por amplios parques y jardines, y también recordar el pasado con el enorme abrevadero del Pilar del Duque (siglo XV), de estilo gótico. También a las afueras se encuentra la Plaza de Toros, el Convento de las Carmelitas descalzas y las enormes y magníficas instalaciones del Recinto Ferial, donde anualmente se celebra la Feria Regional del Campo Extremeño y la Feria Internacional Ganadera de Zafra .


Extramuros están situados  la Enfermería del Convento de San Benito, el Pilar de San Benito y la Torre de San Francisco, único resto del convento fundado por los Duques de Feria en el siglo XV.

 

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