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Indicación Geográfica Protegida PRODUCTOS HORTOFRUTÍCOLAS de España

Descripción | Vínculos | Reglamento | Empresas | Municipios | Localización
Ajo
Vínculos del producto de la denominación I. G. P.:


La zona de producción y envasado del producto amparado por la Indicación Geográfica Protegida Patata de Galicia o Pataca de Galicia abarca cuatro subzonas de la Comunidad Autónoma de Galicia:

  • Bergantiños, en A Coruña
  • Terra Cha-A Mariña y Lemos, en Lugo
  • A Limia, en Ourense

Campo de patatas en GaliciaGalicia presenta un relieve que asciende gradualmente de oeste a este, alcanzando más de la mitad del territorio una altitud superior a los 400 metros. Debido al gran desgaste erosivo sufrido, presenta generalmente formas redondeadas.


La variedad del relieve es un factor muy importante para los diversos tipos de explotaciones agrarias. En general, se puede afirmar que las zonas altas del país son apropiadas para el desarrollo de bosques y ganadería extensiva, las zonas intermedias se dedican a la agricultura extensiva con ganado no estabulado, mientras que en los valles y zonas bajas, da óptimos resultados el cultivo intensivo hortofrutícola.


Tal es el caso de las cuatro comarcas o subzonas que comprenden los límites territoriales autorizados para producir patata certificada por el Consejo Regulador de la IGP Pataca de Galicia o Patata de Galicia.


Estas comarcas abarcan mayoritariamente terrenos situados en zonas llanas y de altitud media o baja, con unas inmejorables condiciones para el cultivo de la patata.


Origen e historia de la Patata de Galicia.-


A España llegaron las primeras patatas procedentes de Perú en el año 1560. En Galicia se sembraron patatas antes del año 1607, en la huerta del Monasterio de Herbón, pues en las memorias del Arzobispado de Santiago, del cardenal Jerónimo de Hoyo, se dice, que en la mencionada huerta "hizo plantar patatas el Arzobispo don Francisco Blanco (1574-1581); diéronse muchas pero muy bastardas", es bien significativo, a este respecto, que la patata se conozca en Galicia en la segunda mitad del siglo XVI, pero que sólo tome realmente importancia social un siglo y medio más tarde. 


Plantación de patatas gallegasLas primeras noticias al respecto del cultivo de la patata en Galicia proceden de pleitos entre pagadores (campesinos) y perceptores del diezmo: el labrador debía pagar hasta 1837. La cronología documentada sobre expansión del cultivo se inicia básicamente en jurisdicciones de la provincia de Lugo: Viveiro (1736), Paradela (1756), Vilalba (1760),.., generalizarse a partir del año 1770.


El Catastro de Ensenada (1749-53) no menciona el cultivo de patatas salvo en ciertas parroquias de la provincia de Orense. Hacia 1800 Lucas Labrada señala que el cultivo de las patatas se extendió ampliamente a raíz de la crisis cerealista, gravísima de 1768-1769, aunque se equivoca cuando afirma que antes de esa fecha sólo se conocía la planta en la provincia de Mondoñedo, pues se vio que hay constancia documental de su cultivo con anterioridad a esos años en Lugo y Orense.


Muchos otros testigos de una y otra parte insiste en lo mismo, que el cultivo de la planta de patata se practicaba en cortas cantidades desde "illo tempore", pero que sólo a raíz de las dificultades de la década de 1760 tomaron las patatas importancia social, en particular para los más necesitados, que fueron los que primero se vieron obligados por la necesidad, a comerlas.


En cualquier caso, el hecho de que la nueva planta no se extendiese a todas las tierras hasta prácticamente el siglo XX no es razón para que se desconozca su importancia en algunas zonas de Galicia interior, desde el último cuarto del siglo XVIII.


El comienzo de la expansión de las patatas en Galicia es un proceso parecido al que tiene lugar en otros lugares de Europa Occidental de agricultura pobre (Bretaña, Irlanda). La patata es compañera de la miseria, lo que quiere decir que su expansión se produce en momentos de dificultades para el campesinado, fenómeno bien documentado en Galicia. En zonas de agricultura muy avanzadas como los Países Bajos, la patata penetró en un sistema agrario ya muy desarrollado, contribuyendo a hacerlo aún más rentable y a especializarlo.


Características de la zona de producción de la Patata de Galicia.-


Debido a las condiciones climatológicas, a las características de los suelos y a las esmeradas labores culturales, que se dan en las subzonas productoras de patata en Galicia, el producto obtenido tiene una calidad culinaria excepcional.


La superficie agrícola dedicada al cultivo se sitúa anualmente en torno a las  1.800 hectáreas.


Zona de producción de la Pataca de GaliciaDebido a las condiciones climatológicas, a las características de los suelos y a los aspectos culturales, que se dan en las zonas productoras de patata de la Comunidad Autónoma de Galicia, el producto obtenido tiene una calidad culinaria excepcional. Este hecho, bien conocido por los consumidores, hace que la patata gallega sea muy valorada.


Respecto de las condiciones climatológicas, es de destacar la abundante pluviometría de las zonas productoras entre 1.000 a 1500 mm/año y  las temperaturas suaves, que hacen que los cultivos de patata, tengan un óptimo desarrollo vegetativo, sin necesidad de riegos, así se consigue un crecimiento continuo de los tubérculos. La existencia de un período seco en los meses de agosto y septiembre, con déficit hídrico en el suelo, hace que los tubérculos producidos pierdan agua, antes de ser cultivados, y maduren perfectamente, formándose una piel uniforme y resistente, lo que unido a la reducción del contenido de agua en el tubérculo, ayuda a la conservación del mismo y aumenta su calidad culinaria.


Asimismo en las zonas productoras de patatas, predominan los suelos francos y franco-arenosos, con pHs comprendidos entre 5 y 6,5, siendo éstos óptimos para este cultivo. Esta textura permite que la piel del tubérculo sea fina y uniforme y que los tubérculos salgan limpios de tierra (no siendo necesario su lavado).


El pH débilmente ácido impide la presencia de la enfermedad denominada sarna o roña (los tubérculos afectados por la citada enfermedad, presentan la piel áspera con pústulas, no siendo aptos para la venta, por su desagradable aspecto).


Para la obtención de una patata de calidad, es fundamental que el terreno sea el idóneo, recomendándose los terrenos de textura suelta y no pedregosa, con un contenido en materia orgánica no excesivamente elevado que permita a la planta mantener esa cierta exigencia en humedad durante el período de cultivo, necesaria para la absorción de elementos fertilizantes que la planta siempre necesita.


(Fotos cedidas por el Consejo Regulador de la Pataca de Galicia)

 




 

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