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JERTE


Municipio del Valle de Jerte, en la provincia de Cáceres. Aquí el río Jerte da nombre al valle y al municipio.

La villa de Jerte (1395 hab.), donde se encuentra el Ayuntamiento, tiene un estilo arquitectónico propio,  agrupándose en torno a la calle Real, con umbrosas callejas y recoletas plazas, como la de la Iglesia, con pilón y Torre separada de la Iglesia.

En la zona de la Reserva Natural “Garganta de los Infiernos” por donde pasa la calzada Romana, hallamos uno de los parajes más hermosos de esta comarca, que los romanos conocieron como “comarca del gozo”.

En la villa de Jerte el viajero podrá visitar la Plaza de la Independencia con sus soportales; en sus alrededores veremos la Iglesia de la Asunción, la Torre separada, balconadas, casas típicas, casa parroquial, el conjunto antiguo…; la Ermita Santo Cristo del Amparo (con talla barroca de Martínez Montañés); calleja de “Los Bueyes”; la piscina natural; el parque del Nogalón y la calle Ramón Cepeda con casas de estilo popular y señorial con escudos de granito.

Fiestas y Gastronomía


En cualquier época del año se puede disfrutar de la villa de Jerte y de su entorno.

En la Primavera tenemos el espectáculo de los miles y miles de cerezos en flor. Impresionante. La Fiesta del Cerezo en flor se celebra a finales de marzo. Se recomienda reservar alojamiento con antelación. En está estación también podemos disfrutar de la Semana Santa. Degustaremos los típicos dulces como huesillos, cañas, e ir al campo a merendar un estupendo “hornazo”.

En Verano, es un lugar ideal para pasar las vacaciones; las razones: su clima de montaña y sus frescas aguas cristalinas. Los amantes de la pesca pueden disfrutar de su deporte favorito en las corrientes fluviales de sus ríos. Es la época de la recolección de las cerezas, la reina es la variedad conocida  como “picota”. Se comercializa bajo la Denominación de Origen “Cereza del Jerte”. Disfrutaremos de la fiesta veraniega en honor del Cristo del Amparo y San Gil. Saborearemos  los peces fritos, la morcilla gorda, las orejas de cerdo adobadas y el ponche. Veremos atravesar el pueblo de Jerte a las ovejas trashumantes que se dirigen  a sus lugares de verano.

En Otoño disfrutaremos del cambio de color de los bosques de castaños, robles, chopos y ¡cómo no! de los cerezos. Contemplaremos la recogida de los frutos como las castañas y después a comerlas asadas (“calbotes”) al lado de una buena lumbre con buena compañía,  ayudándonos con un buen trago de “gloria” o de “vino arropado”. Recorreremos los magníficos parajes de estas tierras. Por Todos los Santos (1 de noviembre) es típico salir al campo, en cuadrillas, para asar los “calbotes”.

En el Invierno gozaremos con la caída de las hojas. Bien abrigados podemos disfrutar del senderismo o de la caza (jabalí, conejo, perdiz) si somos cazadores. Degustaremos la comida tradicional de Jerte como la trucha, caldereta, picadillo de cabra, migas, sopa dulce o tomaremos los famosos licores de cereza, pera, ciruela, frambuesa, kirchs…El frío nos invita más al disfrute de la villa de Jerte, que aprovecharemos para comprar artesanía y algún producto de la zona. Es la época del Aceite de Oliva Virgen Extra se comercializa con la etiqueta de calidad de la Denominación de Origen “Gata-Hurdes”. Sin olvidarnos de los embutidos del cerdo, como del magnífico Jamón, que también se comercializa bajo la Denominación de Origen “Dehesa de Extremadura”.

El 2 de febrero se celebra la fiesta de La Candelaria. Y veremos el regreso del ganado trashumante buscando las dehesas extremeñas.


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