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Cultivo de Peras y Perales


Los perales se propagan por medio de semillas o por injerto. Las semillas se emplean para crear nuevas variedades o para obtener nuevos patrones para el injerto. El injertado de perales se realiza a yema.


Los patrones pueden ser:


Plantación de perales.Franco
: son árboles de gran vigor y proceden de semillas. La entrada en producción es lenta. Al tener tanta potencia de crecimiento necesitan mucho terreno y bueno. Resisten bien la caliza, los suelos húmedos y los secos.


Membrillero
: es el que más se emplea, ya que al revés del “franco” éste produce árboles muy homogéneos. El desarrollo es moderado, más bien enanizante. Entran en producción muy pronto. Las raíces son superficiales y poco profundas al revés del “franco”. No soportan muy bien la caliza y necesitan riego cada poco (10 ó 12 días). Son ideales para plantaciones en zonas que la superficie tiene poca tierra. Son muy sensibles a las sequías. Estos árboles suelen durar no más de 30 años.

 

Dependiendo de la zona y del suelo utilizaremos uno u otro.

 

Es conveniente, si plantamos “membrillero”, poner postes cada pocos metros y unirlos con alambres. Ataremos los árboles a estos alambres para sujetarlos y que con el peso de los frutos no se rompan. Esta forma de plantación se llama “palmeta”. Al tener tan poco desarrollo plantamos muchos árboles en filas y para que entre bien el sol y que estén aireados se necesita una poda especial. Pensando mucho que el sol de bien en todo el árbol.


Podando perales.Poda de perales.

Hay muchas formas de podar, siendo las más interesantes: la pirámide, la palmeta simple o la palmeta doble.

 

Abonado de perales.

Un abonado equilibrado en N (nitrógeno)- P (fósforo)- K (potasio), así como calcio en terrenos ácidos y Fe en suelos muy calizos. Agradece y es necesario el abonado orgánico.


Riego de perales.

Todas las plantaciones de perales están en regadío. El agricultor suele regar a manta, es decir inundando el terreno con gran cantidad de agua, o bien, por riego localizado, también conocido por goteo. Esto último es lo mejor, el agricultor puede abonar todos los árboles añadiéndole al agua el abono. De esta forma el árbol sólo recibe el agua que necesita. No Plantación de perales.desperdiciamos agua. Al regar por inundación mucha agua se va a la capa freática y con ella se lleva el abono que hemos echado, contaminando las aguas subterráneas. Ecológicamente es un desastre. Las modernas plantaciones son regadas por riego localizado.


Malas hierbas

En las plantaciones de perales jóvenes (los 2 ó 3 primeros años) se suele labrar todo el terreno, hasta que empieza la producción. Luego las hierbas se siegan de forma mecánica (se utiliza una herramienta agrícola que se llama desbrozadora) o se matan por medio de herbicidas. Esto último es lo menos aconsejable por el daño ecológico.


Plagas y enfermedades de los perales.

Las plagas más importantes son la psila, pulgones y acaros. En cuanto a las enfermedades están el moteado, las pseudomonas y el fuego bacteriano. Si los árboles padecen esta última enfermedad el agricultor tiene que arrancar la plantación.


Recolección de las peras.

Recolectando peras. Los frutos de los perales, es decir las peras, tienden a desprenderse del árbol en el momento de la maduración, por lo que suele recolectar un poquito verdes. Es difícil saber cuando una pera está en el momento óptimo. Si se recogen demasiado verdes se arruga la fruta y no madura, y si esperamos a que maduren en el árbol se caen al suelo y no valen para la comercialización.


La recolección de las peras se realiza de forma manual. El arranque del fruto se realizará justo en la intersección del péndulo con la rama, cogiendo el fruto de la base y tirando de él hacia el cielo. De esta forma, el péndulo queda entero, redondeado y sin dañar. Si se recolecta bien los frutos no se dañarán unos a otros durante la manipulación y el almacenaje.


 

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