Municipio
de la Comarca de la Vera, en la provincia de
Cáceres.
Lugar
de retiro y fallecimiento, en el Monasterio de
Yuste, del Emperador Carlos V.
El
origen del monasterio se remonta a la llegada, en
1402, de dos ermitaños a estas tierras, a los cuales
un labrador de Cuacos les hace donación de
unos terrenos donde hoy se encuentra el Monasterio.
Se unieron otros varones y en 1409 se convierten en
monjes jerónimos. Son admitidos en la Orden en 1415,
año en que comienzan las obras del Monasterio.
El
Emperador escogió este lugar por el mismo motivo
que los ermitaños, por su quietud y por la belleza
del paisaje. Encargó a su hijo, el futuro rey Felipe
II, que fuera a Yuste. Lo hace el 24 de
mayo de 1554 junto con el general de los jerónimos
y el arquitecto Luis de Vega y determinan construir
un “palacio” con cuatro habitaciones y un pasillo…
Para el monarca más poderoso de la cristiandad.
El
4 de noviembre sale de Valladolid camino de
Yuste. Es su último viaje. Pasa el puerto de
Tornavacas subido en una silla de manos, el
Emperador sufría la enfermedad de la gota.
El 12 de noviembre llega al Castillo de su
amigo el Conde de Oropesa (hoy es el Parador
de Turismo Carlos V) en Jarandilla de la Vera.
Cansado de esperar la terminación de las obras se
instala en él el 3 de febrero de 1557 y muere el 21
de septiembre de 1558.
La
vida en el Monasterio siguió hasta que en la
Guerra de la Independencia contra los franceses,
éstos lo incendian. La desamortización de Mendizábal
expulsa a los monjes. El Monasterio se convierte
en una ruina. Lo compran los Marqueses de Mirabel
e intentan reconstruirlo en 1898. Pero es a la terminación
de la Guerra Civil española cuando comienza la restauración
que se termina en el año 1958. Los jerónimos vuelven
después de 100 años al mismo sitio.
El
Monasterio de Yuste consta de la zona conventual
con dos bellos claustros: el gótico del siglo XV y
el plateresco. La Iglesia, adosada al claustro
gótico, es de grandes dimensiones, con un bellísimo
coro y un retablo en el altar mayor. El pintor y
arquitecto Antonio de Segura ejecutó el conjunto entre
los años 1580 y 1584. Desde el dormitorio del Emperador
en el Palacio se puede ver el altar mayor.
El
palacio tiene una amplia terraza desde la cual se
divisa una amplia panorámica de las vegas del Tiétar
y el Tajo. Consta de dos plantas con cuatro
piezas por planta y un pasillo central.
En
la bella localidad de Cuacos de Yuste (960
habitantes), declarado Conjunto Histórico-Artístico,
se encuentra el Ayuntamiento. Es el lugar donde
nació y se crió el hijo natural del Emperador,
al que popularmente se le conocía como Jeromín.
Su hermanastro, el rey Felipe II, le cambió
el nombre por el de don Juan de Austria. Estuvo
al mando de la flota y obtuvo un gran triunfo en la
batalla de Lepanto, contra los turcos.
El
sector servicios cuenta con hoteles, casas rurales
y camping y varios restaurantes. Mención especial
merece el Aula de Naturaleza VALFRÍO, a 5 kilómetros
de la localidad.
Monumentos
a visitar en Cuacos: Iglesia de Ntra. Sra.
de la Asunción (destaca la sacristía, siglo XVI),
Casa de Don Juan de Austria, la Ermita de
la Soledad, la Ermita de Santa Ana, la
Plaza Mayor y sus soportales, el Cementerio
de los alemanes, la Cruz verde y casas
solariegas.
Fiestas
y Gastronomía
El
20 de enero es la festividad de San Sebastián.
El 24 de junio las fiestas de San Juan. Las
fiestas mayores de Cuacos tienen lugar a mediados
de agosto en honor de la Virgen de la Asunción.
Y a mediados de septiembre la festividad del Santísimo
Cristo del Amparo.
Las
especialidades culinarias que podemos disfrutar son:
las truchas, el cuchifrite, el cordero
sansero, la caldereta verata, el frite
al modo de la Vera, los torteruelos o las diversas
ensaladas de pimientos. En Cuacos también nos
encontramos con la cocina monacal como el bacalao
al estilo del Monasterio, los huevos de vigilia,
la trucha en salsa de almendras; para los postres,
natillas o unas castañas asadas conocidas
como “calbotes”.
El
municipio forma parte de la zona de producción de
cuatro productos que sobresalen por su calidad: la
Pimentón, el Jamón, la Cereza y el Aceite de Oliva Virgen Extra.