El municipio
de Candín se encuentra en la Comarca del Bierzo, provincia de León, que se encuentra dentro de la Reserva
Nacional de Los Ancares Leoneses. La abundancia
de agua hace que existan muchos riachuelos que van a
parar al río Ancares. Todos están
llenos de truchas, pequeñas, pero muy sabrosas.
En estos montes crece el roble, el castaño,
el acebo, el haya, el tojo y el abedul, gracias a la
abundancia de agua. La fauna es rica y variada y los
prismáticos fundamentales para ver evolucionar
al jabalí, la perdiz, los corzos, lobos, águilas
reales, el azor, liebres, conejos, nutrias, el rebeco
o al rey de la fauna de Los Ancares: el
urogallo. Afortunadamente su caza está
prohibida, si bien ha estado a punto de desaparecer
como le ocurrió al oso.
Las
poblaciones de Lumeras, Suertes, Villarbón,Villasumil, Sorbeira, Espinareda de Ancares, Pereda de Ancares, Tejedo de Ancares, Balouta, Suárbol y Candín (425 habitantes), donde se encuentra
el Ayuntamiento, forman el municipio. Este valle
de Ancares igual que los otros valles que forman
la Reserva Natural, son lugares ideales para
el descanso y el disfrute del paisaje, la gastronomía
y los deportes.
Desde
la prehistoria, el valle ha estado habitado, así
lo demuestran los restos de castros celtas en Espinareda
de Ancares. Los romanos también dejaron su
huella, en las explotaciones auríferas (puerto
de Lumeras).
Últimamente
y gracias al Agroturismo y a las ayudas de los organismos
públicos la zona se está empezando a recuperar.
Han sido muchos años de abandono. Las carreteras,
el teléfono, la luz son lujos de reciente aparición.
Este aislamiento (hoy en día, todavía,
las frecuentes nevadas dejan a los pueblos incomunicados
durante muchos días) ha propiciado que exista
una cultura ancaresa. Se refleja en la arquitectura
popular representada por las "pallozas",
el folclore, las creencias, costumbres, incluso en la
lengua, una mezcla de gallego, asturiano y castellano.
El lingüista y poeta Dámaso Alonso a mediados del siglo XX estuvo investigando por estas
tierras la lengua que se habla.
En
los pueblos de Los Ancares la arquitectura popular
está muy presente en todos ellos. Las "pallozas",
viviendas de origen incierto (unos dicen que son celtas
y otros que el origen es medieval) eran los habitáculos
donde animales y personas compartían techo. Un
techo o "teito", construido
por expertos "teitadores" en
el arte de trenzar la paja decenteno. Actualmente aún
podemos disfrutar de algunas "pallozas", como
en el hermoso pueblo de Balouta. Otra construcción
típicade la zona es el hórreo.
A
la entrada del pueblo de Tejedo de Ancares se
puede ver un molino de agua que todavía funciona.
A pocos kilómetros de la población, junto
a la carretera que lleva a Balouta,
se sitúa la Ermita de la Magdalena, magnífico
lugar donde descansar y si se tercia, preparar unas
carnes a la brasa, en las parrillas situadas en sus
alrededores.
Muy
cerca de la provincia de Lugo está Suárbol,
donde veremos magníficas casas con aire nobiliario
y una hermosa Iglesia Parroquial.
Candín, fiestas
y gastronomía.
Cada
población tiene su fiesta. Así, Balouta las tiene a mediados de agosto; En Tejero de Ancares el último domingo de julio tiene lugar una Romería en la Ermita de la Magdalena, con gaitero incluido;
en Suárbol se celebran fiestas el 25 de
julio.
Junto
a la paz de estas montañas y valles el viajero
puede disfrutar de una gastronomía basada en
el monte, en los ríos, en la ganadería
y en la cría del cerdo. Caldo gallego, truchas,
perdiz, conejo de monte, jabalí, los diferentes
embutidos, cabrito, carnes rojas, leche frita, requesón,
miel, castañas asadas, cecina y patatas con bacalao,
es lo que el forastero encontrará por estas tierras.
Cualquier feria, fiesta o celebración es motivo
suficiente para poder disfrutar de un buen plato de pulpo con "cachelos".
El municipio de Candín forma parte de la zona de producción de cuatro productos que sobresalen por su calidad: la manzanareineta, el botillo, la cecina y la pera.