Para
separar el aceite (fase oleosa) del resto
de componentes de la aceituna: alpechín
(fase acuosa) y orujo (fase sólida) se recurre a los métodos siguientes:
-
Por presión o método clásico
o sistema de prensas.
Quienes emplean este método vuelcan la masa sobre
unos grandes discos de fibras de coco y poliéster
trenzadas, llamados capachos, donde se coloca la masa
de la aceituna. Apilan los capachos unos encima de otros
introduciendo discos planos a ciertas alturas para equilibrar
la pila y mejorar la presión. Los disponen bajo
la prensa y los presionan.
De
esta forma se recoge, por un lado, el orujo bastante
seco y por otro una mezcla de aceite y agua que se recoge
en pozuelos de decantación donde, para separar
la fase oleosa (aceite) de la fase acuosa, con restos
de partículas sólidas, se deja reposar.
De esta forma el aceite limpio flotará encima
del agua y de las partículas sólidas,
por tener menor densidad.
Este
método requiere mucha limpieza y mano de obra,
por lo que ha propiciado su abandono y desuso.
- Por centrifugación o sistema continuo.
Este sistema consiste en introducir la masa de aceituna
en un cilindro horizontal y hacerla girar a gran velocidad.
En ausencia de aire, y a lo largo del trayecto del cilindro,
se consigue la separación, por diferencia de
su densidad, del orujo, el agua y el aceite.
Este
cilindro horizontal, donde se introduce la masa de aceituna,
es conocido como centrífuga horizontal o decanter,
y dependiendo del número de fases que se quieran
obtener encontraremos:
1.-
Sistema continuo de tres fases. Se introduce
un poco de agua del exterior para incrementar la fase
acuosa y facilitar la separación del aceite.
Se consume más agua y se produce más
alpechín.
Tras
la centrifugación obtendremos una fase oleosa
(aceite con restos de agua y partículas sólidas
finas), una fase acuosa o alpechín (agua, algo
de aceite y alguna partícula sólida)
y una fase sólida (orujo con agua y algo de
aceite).
2.-
Sistema continuo de dos fases. No se adiciona
agua del exterior, por lo tanto el volumen de la fase
acuosa o alpechín generado es casi nulo, de
ahí que se le conozca también como sistema
ecológico.
Tras
la centrifugación obtendremos una fase oleosa
(aceite con restos de agua y partículas sólidas
finas), una fase sólida con bastante humedad
(orujo con más agua que el que se obtiene en
el sistema continuo de tres fases y algo de aceite).
Ambos
sistemas han sustituido al sistema de prensas por ser
más rápidos, más limpios y por
necesitar menos mano de obra aunque más especializada.