El
Ayuntamiento se encuentra en la localidad de
Alcalá del Valle (5.250 habitantes),
uno de los pueblos blancos de la Sierra. En
sus inmediaciones podemos ver un conjunto de dólmenes
de la Era Megalítica.
La villa de Alcalá es fundada
por 25 moros expulsados de Setenil, tras su
rendición ante los Reyes Católicos,
los cuales se asentaron como vasallos en un lugar
próximo, denominado El Castillón,
al que llamaron "Alkala". Más tarde,
tras la desconfianza creada por su fortalecimiento,
fueron obligados a desplazarse al Valle, junto a unos
ricos manantiales luego denominados Fuente Grande
y Pedro Ibáñez.
En
1559, ante la necesidad de hacer frente a los gastos
de guerra heredados por Felipe II, se pone en venta
la villa, siendo adquirida por D. Hernando Valdés,
Arzobispo de Sevilla e Inquisidor General. Pagó
por la adquisición 1.573.000 maravedíes.
Pocos
datos conocemos de la vida en Alcalá del
Valle durante la Edad Moderna, pues para
nuestra desgracia, Alcalá del Valle perdió "su memoria" en 1.903, cuando
en una huelga general de la población fueron
incendiados los archivos del Ayuntamiento y
los papeles del Juzgado.
Entre
sus principales monumentos destacan:
La
Ermita de la Misericordia y el Convento
de Caño Santo (s.XVI), éste se encuentra
situado a unos seis kilómetros de Alcalá,
por la carretera que va a la localidad de Campillo.
Nos tenemos que desviar por un camino rural que nos
conduce al Convento, situado en un paisaje de gran
belleza natural. El edificio se ubica en la ladera,
con una interesante vegetación, que incluye
especies inusuales en la zona.
La
Iglesia, de tres naves, está consagrada
a Santa María del Valle (s. XVII y XVIII)
y es de estilo barroco. Destaca la pila bautismal
(s.XVI), de piedra tallada, procedente del antiguo
santuario de Caños Santos y el altorrelieve
policromado que, situado al fondo de la iglesia, rememora
el milagro que originó la construcción
del santuario de Caño Santo.
El
conjunto de Dólmenes de Tomillo, correspondiente
a la era megalítica, tiene gran importancia
histórica. El monumento más sorprendente
de este conjunto es un Menhir, roca de extremo
aguzado colocada verticalmente sobre un pequeño
túmulo de piedras, pues si bien los dólmenes
son abundantes en nuestra región es muy escaso
el número de menhires asociados con ellos,
y por el momento es el único elemento de su
género en la arquitectura megalítica
de la provincia de Cádiz. Se encuentra
en la carretera de Campillo.
La
Fuente Grande, con sus cinco caños, realizada
en piedra de sillería.
Fiestas
y Gastronomía
En Alcalá del Valle, en los últimos
años han recobrado gran auge las Fiestas
tradicionales, como son los Carnavales, las
comparsas y chirigotas y los tradicionales concursos
de lanzamiento de "búcaros".
La Semana Santa alcalareña, cuyo preámbulo
lo tenemos en el Domingo de Ramos y el Vía
Crucis al anochecer del Miércoles Santo,
adquiere unos matices muy particulares, fundamentalmente
en la actividad de sus tres hermandades conocidas
popularmente como la hermandad de los blancos, morados
y colorados. De la Semana Santa alcalareña
es necesario destacar, por su peculiaridad, el Domingo
de Resurrección, caracterizado por el desfile
de hornazos y la "Carrerita de San Juan"
en la que el Santo, portado por los jóvenes
del pueblo recorre a gran velocidad las calles hasta
encontrar a la Virgen para avisarla de la Resurrección
de su Hijo.
Una
fiesta con marcada participación popular es
la Romería de Caños Santos, que
se celebra el uno de mayo. El pueblo entero hace "el
camino" en grupos familiares y de amigos, y el
recorrido, ya, es una fiesta: carros engalanados con
flores y guirnaldas de colores, tractores, coches,
caballos y muchos vecinos hacen el camino a pie, detrás
de la carroza de la virgen, amenizándolo con
cantes. Las familias acuden con toda clase de viandas
y bebidas, haciendo invitaciones de todos los manjares
a los visitantes.
Otros
festejos a destacar son: la Velada de Santa Ana
y Santiago, la Verbena del Carmen en julio
y la feria y fiestas en honor a nuestro Patrón
San Roque del 15 al 19 de agosto.
El
sector agrícola y ganadero es el más
desarrollado de entre los locales, estando en la actualidad
en desarrollo actividades de manipulación hortícola,
fundamentalmente centradas en el espárrago
alcalareño, la frambuesa, los embutidos
y el Aceite de Oliva Virgen Extra.
Con
estas magníficas materias primas salen unos
estupendos platos culinarios como las sopas de
espárragos, gazpachos, cocidos,
etc.
En
definitiva, Alcalá del Valle es un encantador
pueblo para el descanso y la paz, y uno más
de los bien llamados "Pueblos Blancos"
gaditanos.
El
municipio forma parte de la zona de producción
de un producto que sobresale por su calidad: el Aceite
de Oliva Virgen Extra.